El canciller mexicano reveló que, tras seis reuniones con el gobierno de EE.UU., se acordaron tratos preferentes para vehículos y autopartes fabricados en México, evitando tarifas completas. La medida busca proteger empleos y la integración productiva de Norteamérica.
Por Redacción / @Somoselmedio
Ciudad de México, 27 de marzo 2025.- En conferencia desde la capital estadounidense, el canciller Marcelo Ebrard detalló los avances logrados en las negociaciones con el gobierno de Donald Trump tras la imposición de aranceles del 25% a vehículos importados por EE.UU., anunciada esta semana. El funcionario subrayó que, por instrucción de la presidenta Claudia Sheinbaum, se priorizó proteger el empleo y la actividad económica de México, cuyo sector automotriz exporta 3 millones de unidades anuales y provee el 40% de las autopartes consumidas en el país vecino.
“Buscamos un trato preferente para México. Si el sistema cambiará, teníamos que asegurar condiciones que protegieran nuestros empleos”, afirmó Ebrard, tras sostener seis reuniones con el secretario de Comercio de EE.UU. y el Representante de Comercio Exterior (USTR).
Acuerdos clave alcanzados
- Descuentos para vehículos mexicanos: Gracias a las reglas de origen del T-MEC, los autos fabricados en México con componentes estadounidenses tendrán un descuento al arancel del 25%, dependiendo del porcentaje de integración regional. “En la mayoría de las marcas, ese componente ya es significativo”, explicó.
- Exención temporal para autopartes: A partir del 2 de abril, las autopartes mexicanas no pagarán tarifas, mientras se negocia su protección permanente. “Son vitales para la cadena productiva de EE.UU.”, recalcó.
- Evitar cobros múltiples: Se acordó que no se aplicarán aranceles repetidos a piezas que crucen la frontera varias veces durante su fabricación, un problema señalado previamente por la industria.
Ebrard destacó que estos puntos ya fueron incluidos en la proclamación oficial del gobierno estadounidense y enfatizó: “Queremos que los productos mexicanos tengan el mejor precio frente a los de Alemania, Japón o Corea del Sur”.
Las negociaciones reflejan la estrategia mexicana para adaptarse a los cambios en el comercio global, manteniendo su posición como socio clave de EE.UU. Sin embargo, Ebrard admitió que el escenario ideal —la ausencia de aranceles— aún está lejos. “Faltan temas por resolver, pero hoy tenemos bases sólidas”, concluyó. La próxima actualización se espera para inicios de abril, donde se definirán más detalles sobre las “side letters” del T-MEC mencionadas por el canciller.