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Don Félix Serdán Nájera, zapatista de los de antes y de los de ahora.

Don Félix Serdán Nájera
El libro sobre Felix Serdán, publicado por Desinformémonos, es presentado en la casa del Mayor Honorario del EZLN y antiguo jaramillista Felix Serdán, en su casa en Tehuixtla, Morelos. Foto: Isabel Sanginés

Don Félix Serdán Nájera, mayor honorario del EZLN y jaramillista morelense, murió a los 98 años de edad.  Como un homenaje publicamos el siguiente texto  que escribe el antropólogo Gilberto López y Rivas, en el libro Félix Serdán Nájera “Memorias de un guerrillero jaramillista”, editado por Desinformémonos Ediciones. 

Al cursar la preparatoria en los inicios de los sesenta del siglo pasado, fui “invitado” (reclutado) a alistarme a un grupo armado que recién se estaba organizando en el contexto del impacto de la revolución cubana y la proliferación de esfuerzos guerrilleros por América Latina, de los que no escapaba México.

 Por esa vía ingresé al mundo campesino de las redes jaramillistas que todavía quedaban en el estado de Morelos y conocí a quien hasta la fecha es mi compañero y amigo, Félix Serdán Nájera, abanderado del Congreso Nacional Indígena (CNI), a quien el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) otorgó el grado de Mayor Insurgente Honorario, y cuya vida se relata en el libro que el lector tiene en sus manos.

 “Rogelio”, uno de sus nombres de la vida clandestina de esos años, me enseñaba cómo viajar parado en los pasillos de los viejos camiones de pasajeros que circulaban por su estado natal, cerca de las puertas, nunca sentado y mucho menos dormido, llegar a una casa y conocer convenientemente las salidas, no dar la espalda a ventanas y puertas, diluirse en las calles y reuniones sin mirar a la gente o hablar más de lo necesario, y otros muchos consejos prácticos que se van asumiendo como una segunda naturaleza de la apariencia exterior, la cual por cierto también cuidábamos de acuerdo a circunstancias y medios sociales.

 En Morelos conocían a Félix también como “el Maestro” (una de las ocupaciones que tuvo en su larga vida de revolucionario), quien incansable recorría por el día casas de simpatizantes y camaradas, arriesgándose a que lo reconocieran los sicarios del gobierno; por la noche, caminando a la luz de la luna (lo hice con él una vez en esas condiciones) llegando a las chozas repletas de perros flacos, sarnosos, hambrientos, ladrando a más no poder; en las ventanas, apuntando a los intrusos con las viejas carabinas 30-30 o los rifles 22, de quienes quedaban de las tropas de Jaramillo, escuchando sus planteamientos de “socialismo religioso”, ya que Rubén fue pastor protestante. En la voz de uno de quienes le sobrevivieron escuché: “Si Dios nos trae al mundo desnudos, sin ser dueños de nada ni de nadie, ¿por qué alguien puede ser dueño de la tierra o del agua y mandar sobre otros? Todos somos iguales a los ojos de Dios”.

 En un fogón de un barrio pobre de Cuernavaca conocí a una anciana que no parecía diferenciarse de otras, con sus enaguas y rebozo; “esa viejita,” me comento un compañero, “llevó armas, dinero, comunicados a Jaramillo cuando estaba peleando contra los sardos (soldados). Cruzaba los retenes de las tropas, vendiendo tacos en una canasta de doble fondo, nunca la descubrieron”.

 Recuerdo que la represión contra los jaramillistas cobraba muchas víctimas y algunos de ellos, como “Rogelio”, andaban a salto de mata o viviendo en casas de seguridad, donde lo conocí, como “profesionales” de la organización. Uno de ellos, Rey Aranda, me causó gran impresión; hombre bien parecido, de bigotes zapatistas, que debiera haber andado en sus cuarenta, sembraba su tierra con sus dos hijos jóvenes cubriéndolo con sus carabinas. Había sobrevivido a varios atentados, en uno de ellos, me contó uno de sus hijos, mató a su emboscador, tirándose del caballo, mientras disparaba. No supe, finalmente, que paso con él, aunque en el 2002, durante una ceremonia luctuosa en el estacionamiento de la zona arqueológica de Xochicalco, lugar del sacrificio de Jaramillo y su familia, fue recordado por uno de los oradores, y ahora mencionado en varias de las páginas que siguen.

 Conocí, también, en una casa de seguridad, a quien dijo ser “ajusticiador” al servicio de la causa jaramillista: un campesino bajo de estatura y delgado, parco para casi todo, menos para el tema de sus singulares “tareas”: cuando las redes de información de Jaramillo sabían que se estaba preparando un atentado contra él, nuestro hombre se adelantaba para prevenirlo:”yo no les asesinaba”, me dijo, “siempre les daba su oportunidad, preguntando antes de desfundar, ¿fulano, no tienes un pendiente?” En retrospectiva, esto parecería sanguinario, pero en el contexto de la época era natural que hubiera una autodefensa popular frente al poder del Estado y sus secuaces represivos, que asesinaban y desaparecían militantes gozando de protección e impunidad total. Nunca se exaltó en esos años ni se coincidió con el terrorismo o la violencia indiscriminada contra la población civil, funcionarios o miembros de cuerpos represivos desarmados, todo lo cual incluso se criticaba como una desviación delincuencial no revolucionaria. La vía armada se consideraba como un “mal necesario” ante la violencia de la dictadura de clase que se vivía y se advertía sobre los peligros del “militarismo”.

 El grupo, que nunca tuvo un nombre como tal, se integró de varios afluentes: lo que había quedado del movimiento agrario dirigido por Rubén Jaramillo, quien fue asesinado el 23 de mayo de 1962; el sector dirigente del Movimiento Revolucionario del Magisterio (MRM), con Othón Salazar a la cabeza, y un agrupamiento de obreros, muchos de ellos de la fábrica de estufas “Acros”, de orientación maoísta, llamado Frente Obrero, dirigido por el abogado laboral Juan Ortega Arenas.

 Othón, de quien también guardo una grata y respetuosa memoria, se distinguía, aun en los espacios de la clandestinidad, por su sereno liderazgo, la reverencia y cariño con los que se le trataba, su modestia, que iba a la par de su visible pobreza, y la leyenda de permanente persecución que vivían él, su familia y sus partidarios.Lo reconocí, a pesar de su nombre de guerra, por estos rasgos de su personalidad y el trato que recibía de sus allegados. Recuerdo que en una ocasión memorable, le escuché cantar, tocando él mismo una guitarra, el Corrido del Agrarista. Me correspondió viajar a Alcozauca, Guerrero, su pueblo natal, en arriesgados viajes en avioneta que partían de Huajuapan de León, Oaxaca.

 Además de estos agrupamientos reconocibles en la geografía política de esos años, había en la organización en ciernes, un grupo de intelectuales y profesionales, profesores, médicos, abogados, empleados del gobierno federal y estudiantes que, como yo, constituíamos la “joven guardia” de la organización, y que Félix describe en las páginas de este libro.

 Un dos de octubre, 25 años después de la matanza de Tlatelolco, sentado con Félix Serdán, “Rogelio”, en algún lugar de la plaza, le dije: “Félix, a ti te debemos la vida”. Gracias a él, a sus enseñanzas morelenses, ante ciertos signos de provocación (civiles con botas del Ejército y sacos grandes, con quienes viajamos en un pesero hasta cerca del lugar del mitin), situamos el lugar del contingente de la Escuela Nacional de Antropología e Historia en la única esquina de la plaza donde fue posible salir.

 Félix es la representación de esa cepa de revolucionarios que ha mantenido sus ideales en alto, pese a derrotas, traiciones, represiones y cooptaciones, viviendo en la pobreza con dignidad y activo políticamente a sus 95 años, como cuando militábamos juntos.

 Es un acierto la publicación de sus memorias por el Instituto Cultural Autónomo Rubén Jaramillo Menes (proyecto en desarrollo de Félix) y la revista Desinformémonos, que con este libro inaugura sus ediciones.

Gilberto López y Rivas

Publicado el 21 de enero de 2013

Pronunciamiento del Foro Académico de la UACM

Ciudad de México, 13 de septiembre de 20122

Los abajo firmantes, constituidos como Foro Académico de la UACM, consideramos que:

El último acto legal en el proceso de renovación del Consejo Universitario es el que se asentó en las actas de escrutinio de las votaciones celebradas los días 10, 13 y 14 de agosto del año en curso. La Rectora y el grupo de profesores, estudiantes y administrativos que a partir del pasado 22 de agosto se ostentan como Tercer Consejo Universitario no actúan al margen de la ley, pues desde lo que se consideró su primera sesión han incumplido con las condiciones que consigna el Reglamento del Consejo Universitario; ello invalida todos los acuerdos y pronunciamientos que se han hecho como Tercer Consejo Universitario. El conflicto que vive la Universidad tiene como única salida la restitución de la normalidad institucional mediante la instalación legal del Tercer Consejo Universitario con los consejeros electos por la comunidad universitaria con su voto. La instrumentación, por parte de la administración universitaria, de clases extramuros constituye una medida de presión que apuesta por la prolongación y normalización del conflicto; divide a la comunidad universitaria; no garantiza condiciones mínimas para la realización de nuestras actividades académicas, y viola nuestros derechos laborales. En la Universidad impera un creciente clima de violencia fomentado, por acción u omisión, por la administración universitaria. Ejemplo de ello son el desmantelamiento de las puertas de acceso del plantel Casa Libertad; la verificación de la asistencia de profesores a clases y a sus cubículos por parte de personal de la Contraloría; el acoso directo y sistemático en contra de algunos profesores; la amenaza permanente del ejercicio de la acción penal en contra de diversos miembros de la comunidad universitaria; así como la negligencia cómplice que ha mostrado la administración ante el amago de grupos externos a la Universidad que han intervenido violentamente en el Plantel Cuautepec. Estos actos constituyen señales alarmantes que cuestionan la voluntad de la adminsitración de resolver el conflicto por las vías propias de la vida universitaria. La administración no ha mostrado una genuina disposición al diálogo con los estudiantes que mantienen ocupados los planteles y que se han articulado en el Consejo Estudiantil de Lucha. El Foro Académico reconoce al CEL como un actor imprescindible en el proceso de resolución del conflicto y condena cualquier intento de criminalización y persecusión en su contra.Reunidos en un espacio plural en torno a estas consideraciones, expresamos nuestra voluntad de incidir de manera constructiva en la urgente solución del conflicto que atraviesa la Universidad.Foro Académico de la UACM Manuel Aguilar, Sara D. Aguilar, Verónica Almanza, Beatriz Amézquita, Norma Amirante, Jesús Anaya, Mariano Andrade, Ernesto Aréchiga, Miguel Ángel Arias, Maruxa Armijo, Evelia Arteaga, Gabriela Bayona, Luz Beleguí Gómez, José Alberto Benítez, Juan Blejer, Martha Bolio, Ricardo Buil, Marylena Bustamante, Pilar Calveiro, Octavio Campuzano, Tania Carbajal, Brenda Caro, Héctor Castañeda, Mauricio Castañón, Jesús Castillo, María F. Castillo, Beatriz Castro, María Luisa Castro, Gloria Chávez, Juan Manuel Contreras, Eduardo Correa, Efraín Cruz, Ana Cuandón, Gabriel Delgado, Teresa Dey, Alejandra Díaz, Alejandro Díaz, Mariana Elkisch, Ma. Ángeles Escobar, Fernando Félix, José Luis Fernández, José Luis Ferreira, César E. Fuentes, Ángeles Gama, Francisco Javier García, Rubén García, Norma Garza, Grissel Gómez, Adriana González, Enrique González, Graciela González, Irma González, Oscar González, Rocío González, Gabriela Guevara, Ernesto Guijosa, José Ignacio Gutiérrez, José Luis Gutiérrez, Gezabel Guzmán, Lourdes Guzmán, Ana María Hernández, Sebastián Ibarra, Adriana Jiménez, María Jiménez, Govinda Juárez, Yuriria Juárez, Andrés Keiman, Magdalena King, Juan Antonio Laviada, Ricardo Laviada, Rodrigo Leyva, Aida Luz López, Bily López, Maya López, Norma López, Carmen Losada, Daniel Maisner, Mario Mancilla, Joel Marín, César Alejandro Márquez, Sandra Raquel Martinelli, María del Rayo Martínez, Rocío Martínez, Rodrigo Martínez, Gabriel Medina, Lorena Méndez, Marco Antonio Molina, Karla Montalvo, Silvia Montalvo, Esther Muñoz, Patricia Murillo, Lenin Bertrand Noh, María Paula Novel, Victoria Núñez, Sandra Oceja, Karina Ochoa, Mariela Oliva, Mónica Oliva, Luz Ortiz, Fernando Pacheco, Carlos Pérezmurphy, Itzam Pineda, Yolanda Pineda, Ricardo Piña, Jesús Piñón, Iris Pozas, Marcela Quintero, Daniela Rawicz, Gerardo Ramírez, Salvador Ramírez, José Remus, Alejandra Rivera, Roxana Rivera, Marta Rizo, Miguel Ángel Rocha, Carmen Rodríguez, Lénica Rodríguez, María Rodríguez, María José Rodríguez, Mercedes Rodríguez, Pedro Rodríguez, Susy Rodríguez, Teresa Rodríguez de la Vega, Mario Rojas, Pablo Claudio Rojas, Laura Elena Román, Beatriz Eugenia Romero, Jocelyn Romero, Carmen Ros, Ana Rosen, Jorge Rubio, Ana María Sacristán, Gilberto J. Salazar, Abigail Sandoval, Isabel Sanginés, Aidee Tassinari, Beatriz Torres, María Elena Torres, Rafael Torres, Ángel Trejo, Emiliano Urteaga, Amarela Varela, Aidee Vargas, Gabriela Vázquez, Luz Janet Vázquez, Marco Velázquez, Oscar Ventura, Mireia Viladevall, Ernesto Villalobos, Raul Villegas, Gloria Zaldívar, Alberto Zárate, Selene Zárate, Ana Zoebisch, Javier Marmolejo.

Cierre de La Casa del Migrante San Juan Diego en Lechería

Foto: Mario Marlo/Somosemedio.com

El disgusto e inconformidad de los vecinos de la colonia Lechería en Tultitlán, Estado de México, por la ayuda que una familia daba a los migrantes centroamericanos fuera de la Casa del Migrante San Juan Diego, provocó que el pasado sábado se desatara una riña por más de quince minutos.

De acuerdo a un informe de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC), el mismo sábado se detuvieron a dos migrantes por presuntos delitos sexuales y robo en contra de otros extranjeros.

La inconformidad tanto por la riña como por la presencia de migrantes, que para los vecinos provocaba inseguridad en las calles, incitó que la mañana de este lunes los vecinos hicieran un cierre simbólico, consiguiendo más tarde, el cierre definitivo por parte del delegado de la Diócesis de Cuautitlán.

La Casa del Migrante San Juan Diego, en la colonia Lechería, recibía a cientos de indocumentados centroamericanos, entre los que destacaban hondureños, salvadoreños y guatemaltecos. En el lugar se les ofrecía comida, un lugar para poder asearse, un espacio para poder dormir así como atención médica antes de continuar su camino.

El cierre de la Casa San Juan Diego, coordinada por el párroco Christian Alexander Rojas Pocasangre, disminuirá parte de las problemáticas expuestas por los vecinos, sin embargo, tristemente dejará sin protección y beneficios a los miles de indocumentados que durante su camino son víctimas de extorsión, secuestros, robos entre otras cosas.

Pobladores del Noroeste de Chihuahua desalojan a la Policía Federal

Foto: Heriberto Paredes

Por Heriberto Paredes y Mario Marlo

Ascención, Chihuahua, 9 de julio de 2012. Los pobladores de la región noroeste del estado de Chihuahua tenían programada una reunión con la representación de la Policía Federal (PF) en esta comunidad. Con anterioridad había habido encuentros entre estas dos partes y los resultados habían sido mínimos, a penas esta nueva cita y la reducción casi a cuentagotas de las extorsiones que esta institución cometía a lo largo de la carretera que une los municipios de Galeana y Casas Grandes, pasando por Lebarón y Nuevo Casas Grandes hasta llegar a la combativa comunidad de Ascención. Muchos años llevan los pobladores de esta zona presentando sus quejas al mismo tiempo que pierden el fruto de su trabajo a cambio del miedo que los agentes ofrecen en cada extorsión, en cada revisión. Cada que un agente de la Policía Federal de Caminos y de otros que presuntamente pertenecen a otras corporaciones, exige una cuota por el uso del camino se demuestra que este país ha perdido sus instituciones y se pretende instaurar la deshumanización como modo de vida.

Varios campesinos, menonitas, representantes de cámaras de comercio locales, los presidentes municipales, José Mendoza Valdez del municipio de Janos, Isidro Vega del municipio de Buenaventura y Jaime Domínguez Loya del municipio de  Ascención y transportistas llegaron desde temprano al lugar de la reunión, el Centro Cívico Social Municipal de la comunidad de Ascención. En la puerta había muchos campesinos y transportistas platicando, un rumor constante y de expectación invadía las banquetas, el aire arde y quema. Por fin llega la hora y todo mundo entra apresurado. Dentro el auditorio se presentaba un aire ordenado que resaltaba los lugares destinados a los comandantes y oficiales de la policía que prometieron venir a conversar con los habitantes de esta región. La reunión no se llevó a cabo por la ausencia de las autoridades invitadas lo que generó un malestar que recorre los rostros de las personas, acentúa sus rasgos y los motiva a endurecer su postura: harán un cierre de la carretera justo afuera de las oficinas de la Policía Federal de Caminos.

Foto: Heriberto Paredes

Con impresionante calma, la gente, hombres y mujeres, salieron del auditorio y se dirigieron  a sus vehículos para conducir hasta el tramo de carretera que se eligió. En el aire la emoción es evidente sobre todo por la esperanza que genera el descontento organizado, la claridad de que no será con la violencia con la que se combata la violencia institucional es la que inspira contundencia y unidad. Eso pasaba mientras íbamos con las cámaras listas en la parte trasera de una camioneta, aprehendiendo las imágenes de los ciudadanos, los detalles, los olores. No hay miedo sino emoción y esto hace la diferencia fundamental.

Al llegar, con la misma tranquilidad con la que se estacionan frente a su casa, todas las camionetas y los trailers se detuvieron para cerrar el camino, en diez minutos el bloqueo se realizó. Los autos se acumularon  como fichas de dominó y la gente comenzó a descender de ellos, nosotros empezamos a tomar las primeras imágenes de lo que se prolongó por varias horas. La policía seguía sin aparecer. El calor arreciaba y el bloqueo se fortaleció con mantas, información a la gente que pasaba por ahí, en un par de carpas se improvisó la instalación de un sonido; de pronto una patrulla de la PF apareció y un resuelto oficial también, desarmado se acercó a la gente mientras preguntaba  que sucede y aclaraba que él es el nuevo encargado en el lugar. Nuevamente la misma estrategia, a los que delinquen los salvan y mandan a una persona desconocida que tiene que asumir, entre otras cosas, la exigencia de traer a su superior y de hacerlo rápidamente.

El descontento de la comunidad no se dejó esperar, los presidentes municipales, Julián LeBarón, miembros de la comunidad y pobladores les pidieron a los oficiales que aborden sus vehículos y abandonen sus oficinas ya que no los querían más en el municipio. Los oficiales al ver la decisión de los pobladores decidieron cerrar con un candado las instalaciones y subieron a su vehículo para esperar al coordinador estatal de la PF Raúl Castillejos, los mandos han  faltado a  dos citas programadas con los pobladores.

Foto: Mario Marlo

Dos miembros de Ascención colocaron una manta en la puerta de las oficinas de la PF con la leyenda: “Ciudadanos Hartos de obstrucciones y extorsiones, ¡abran paso y dejen de joder!”. A las siete de la tarde, a lo lejos, se veían tres patrullas de la PF que se acercaban, los comuneros se preparan y abren paso para que entren los vehículos. El coordinador Raúl Castillejos, con un tono prepotente, inició el diálogo con los  pobladores quienes lo enfrentaron reclamando  y cuestionando las extorsiones a las que se enfrentan diariamente en las carreteras de su ciudad.

El oficial, Demián Martínez, quien acompañaba al coordinador, fue reconocido por varios pobladores, como uno de los oficiales quienes constantemente extorsionan, Raúl Castillejos se comprometió a tomar las medidas pertinentes sobre estos oficiales. Después de  media hora de señalamientos directos a los oficiales al mando de Castillejos, el coordinador reconoció las graves faltas de sus oficiales y pidiendo disculpas anunció a la población que  la PF  dejaría la subestación de Asención.

Alrededor de las  nueve de la noche, el coordinador Raúl Castillejos y sus oficiales abandonaron las instalaciones de la PF en Ascención, llevándose una Hummer y Land Rover  nuevas que se encontraban dentro de la bodega de las instalaciones. Los pobladores  acompañaron, a las afueras de las oficinas, todo el tiempo a los oficiales para finalizar colocando candados en la puerta.

Foto: Mario Marlo

La Casa de la Memoria Indómita habré sus puertas al público

La Casa de la Memoria Indómita habré sus puertas al público

Por Rosalba García

Este 14 de junio de 2012 la Casa de la memoria indómita fue inaugurada con la presencia de Elena Poniatowska, Rosario Ibarra de Piedra, Nina Serratos secretaria de cultura del gobierno capitalino, Laura Gaytán desaparecida política, entre otras personalidades; así como la compañía de familiares y amigos. Decenas de personas invadieron la casa, ubicada en la calle Regina número 66, en apoyo al esfuerzo contra el olvido. La casa museo es un espacio que recupera la memoria de su lucha  y permite dar voz a los que ya no están.

Un largo proceso de gestión realizado por el Comité Eureka encabezado por Rosario Ibarra de Piedra, quién empezó su lucha en 1975; el Gobierno del Distrito Federal entregó en 2005 el lugar que hoy se ha convertido en la Casa de la memoria indómita, particular forma de honrar la lucha de las madres y los familiares de los desaparecidos.

Laura Gaytán mujer secuestrada y desaparecida, a 32 años de su temible experiencia señaló, “Ser un testimonio viviente, de que los desaparecidos políticos existen, que están y estuvieron en instalaciones del gobierno como el campo marte número 1 y que en ese lugar se aplicó cualquier cantidad de vejaciones y de humillaciones atroces. Yo estuve ahí y estoy aquí para denunciarlo”. Además, hizo público el agradecimiento a la labor de Rosario Ibarra y de las Doñas, que ya no están, para obtener su libertad comentó, “gracias porque salieron a las calles con mi foto y mi nombre en la mano para reclamar mi libertad”.

Elena Poniatowska se mostró gustosa por poder ver realizada la casa-museo y destacó que la desaparición significa la peor forma de tortura. La Casa de la memoria presenta distintas salas en las que se exhiben exposiciones de diferentes hechos históricos que culminaron en siniestros casos de desaparición.

Por su parte, Rosario Ibarra de Piedra al grito de ¡Vivos los llevaron! ¡Vivos los queremos!   enfatizó, “es muy doloroso y triste saber que hay muchas familias que sufrimos por nuestros familiares desaparecidos”. Además, dijo que en la Casa se recordará todo lo mejor de los familiares desaparecidos, hijos, compañeros o hermanos.

Rosario Ibarra de Piedra agradeció la presencia de todos y cada uno de los presentes. Lanzó la invitación de acercarse y dar vida a la Casa siempre que se pueda. Finalmente, cortó el listón inaugural tan pronto se logró tener movilidad gracias al esparcimiento de los asistentes.

Lo novedoso en la entrevista de AMLO en Milenio TV

CDMX, 22 de marzo de 2018.- Ayer por la noche Milenio Televisión elevó su rating con la transmisión de una entrevista que su director y otros de sus comunicadores le hicieron a Andrés Manuel López Obrador, candidato a la presidencia por la coalición Juntos Haremos Historia. En el ejercicio estuvieron presentes Juan Pablo Becerra Acosta (el que menos intervino), Azucena Uresti (quien planteó los temas álgidos como despenalización del aborto y de la marihuana), Héctor Aguilar Camín (políticamente correcto como siempre), Carlos Puig (frontal como es su costumbre), Carlos Marín (histriónico, irreverente y lacónico), y Jesús Silva-Herzog (quien realmente hizo preguntas).

Los dos primeros temas que se pusieron en la mesa fueron Reforma Energética e inseguridad, en los que AMLO fue bastante claro. Respecto al tema energético, apuntó que dichas reformas obedecen a mandatos exteriores que no atendieron a las necesidades y los problemas del país, y que precipitaron las crisis de Pemex y CFE. “Hay analistas en EU que me dijeron que no dé marcha atrás con esta Reforma, pero yo les digo que vayan a Villahermosa y Campeche… antes de la Reforma en México se producían 2 800 mil barriles, diarios, y hoy estamos produciendo 1 800 mil barriles, lo que se producía hace 40 años”.

En materia de seguridad expresó de manera tajante que cambiará la política de seguridad, que hoy continúa la misma estrategia que inició con Calderón y que no ha dado resultados, y se comprometió a reducir la violencia entre un 30 y 50% como lo hizo cuando fue jefe de gobierno de la Ciudad de México. “Como aquel entonces, a las 6 de la mañana le pediré el parte a los jefes de la policía y al ejército”.

Marín le espetó a AMLO que nada le gustaba, y Puig le preguntó ¿si estaba de acuerdo con el Sistema Nacional Anticorrupción que aprobó el Congreso? , a lo que el tabasqueño le respondió que no, que él es de la idea de que el combate a la corrupción pase al poder judicial, y que la terna de los fiscales sea propuesta por el ejecutivo, y la elección recaiga en el Congreso. En esta discusión salió un tema al que hoy se le están haciendo lecturas a conveniencia: en el punto sobre la elección de los fiscales, AMLO expresó que le tiene desconfianza a eso que llaman sociedad civil o iniciativas independientes, que desconfía porque ha habido una simulación con éstas, “del mismo modo que pasa con las candidaturas independientes que lo son de la sociedad, pero no de la mafia del poder”. Puso el ejemplo del INAI, que fue omiso en el tema de Odebrecht con Emilio Lozoya, “a pesar de que le cuesta mil millones de pesos a la nación, porque sus consejeros tienen un salario de 200 mil pesos al mes”.

En respuesta, Marín en su posición provocadora e irreverente como hacía en aquel programa de Televisa Tercer Grado, le respondió a AMLO que estaba de acuerdo con esos salarios de los funcionarios, “porque quizá eso aminora la posibilidad de que se corrompan” –Marín el más histriónico y desubicado de los participantes.

En el tema de la Reforma Educativa, AMLO expresó que también la modificaría, que esa es una Reforma laboral que dejó fuera a los maestros y a los padres, por lo que se desechará. Abordó el tema de la educación superior con bastantes argumentos como suele analizar este tema, pero ahora hizo referencia al principio de sorteo en el ingreso de las universidades, e hizo referencia al fundador de la UACM, Muñoz Rocha. Se mantuvo en la postura que viene sosteniendo –AMLO– cuando le preguntan sobre legislación en materia de aborto, matrimonios igualitarios, y despenalización de la marihuana, es decir, respondió que la legislación que ya existe en el caso de los dos primeros temas se mantendrá, y que propondrá la consulta ciudadana para cualquier adición o modificación en la materia.

Los que hemos escuchado a Andrés Manuel desde años en diversos foros, no encontramos mucha diferencia entre lo que expresó ayer en Milenio Televisión, y lo que ha dicho en cantidad de espacios. Como en esas otras ocasiones, explicó por qué en su opinión no funcionan las cosas, puso ejemplos, manejó cifras, y se volvió a dar licencia para revisar la historia y para el humor. En lo que parece hubo algo distinto fue en la postura de sus interlocutores, aunque por momentos parecían sacar de contexto las respuestas y no entender como lo que señaló sobre la sociedad civil –que en este momento reproducen hasta el cansancio sus detractores–, se turnaron para hacer las preguntas, le dieron más o menos espacio para responderlas, por lo que el ejercicio se aproximó al formato de una entrevista.

Y eso fue lo que hoy con bombo y platillo más de un medio le reconoció a Milenio TV, haber dado la primicia de un espacio de discusión de mayor altura respecto a las encerronas de descalificación artera con los candidatos a los que están acostumbradas las audiencias de México. La otra cuestión novedosa ha sido la selección de frases que expresó AMLO, que insistimos, muchas de ellas las decía en el 2006 y 2012, sólo que hasta ahora parece haber una mejor escucha.